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Vías pecuarias

Dentro de la cuenca hidrográfica del río Henares, las vías pecuarias constituyen una red de aproximadamente 1150 km. Constituyen bienes de dominio público que sirven tradicionalmente para el tránsito ganadero y conforman un patrimonio cultural importante. Permiten además actividades tales como el senderismo, la bicicleta o el deporte al aire libre. Al ser infraestructuras lineales públicas generalmente libres de urbanización, son elementos paisajísticos que pueden desempeñar un papel clave a la hora de restaurar y mantener la conectividad ecológica del territorio.

Red de vías pecuarias 

En España, las vías pecuarias existen desde la Edad Media. Se trata de caminos de tránsito ganadero, utilizados en particular para la trashumancia. Han revestido una gran importancia económica y social durante siglos, siendo elementos clave de la actividad ganadera. Hoy en día, todavía brindan servicios a los ganaderos que crían sus cabañas de manera extensiva. Sin embargo, desde el fin del siglo XIX, la red ha sido abandonada y ha sufrido un declive rápido.

Cabe destacar que constituyen un patrimonio cultural único a nivel europeo. La red de vías pecuarias consta de 125.000 km y ocupa unas 450.000 ha (2). Permite la preservación de la ganadería extensiva que puede aprovechar recursos pastables difíciles de acceso gracias a estos elementos.

Además del uso agropecuario, todo tipo de uso público que no sea incompatible con el tránsito ganadero se puede realizar en la red. Las vías pecuarias se prestan bien al paseo, al senderismo, al cicloturismo, a la cabalgada y al disfrute de la naturaleza. Tienen la ventaja de ser infraestructuras lineales que atraviesan espacios en mayoría agrarios y por tanto semi-naturales. Por eso, se pueden considerar como verdaderos “corredores ecológicos”.

La “Ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias” (1) remplazó en 1995 la ley de vías pecuarias de 1974 que sólo atribuía a estos elementos un rol en el tránsito ganadero y las comunicaciones agrarias sin considerar otros usos considerados en el apartado anterior. Así, la ley de 1995 codificó la importancia de las vías pecuarias al brindar varios servicios.

Según el artículo 1 de dicha ley, “se entiende por vías pecuarias las rutas o itinerarios por donde discurre o ha venido discurriendo tradicionalmente el tránsito ganadero”, “podrán ser destinadas a otros usos compatibles y complementarios en términos acordes con su naturaleza y sus fines, dando prioridad al tránsito ganadero y otros usos rurales, e inspirándose en el desarrollo sostenible y el respeto al medio ambiente, al paisaje y al patrimonio natural y cultural.”(1)

El artículo 2 es también clave: “Las vías pecuarias son bienes de dominio público de las Comunidades Autónomas y, en consecuencia, inalienables, imprescriptibles e inembargables.”(1) Las Comunidades Autónomas tienen que asegurar la protección y eventual restauración de las vías pecuarias así como regular su uso.

Las vías pecuarias se clasifican en varias categorías según su anchura. Así, se distinguen:

- Las cañadas (37,5-75 m de anchura)

- Los cordeles (20-37,5 m de anchura)

- Las veredas (0-20 m de anchura)

- Las coladas: La anchura se determina en el acto de la clasificación

Cabe destacar que antiguas apelaciones pueden estar en contradicción con esta clasificación oficial. Se añaden a los caminos de la red otros elementos tales como los abrevaderos, descansaderos y majadas.

La ley prevé sanciones en caso de perturbación del uso de las vías pecuarias y posibilidades de modificaciones del trazado a condición que la integridad de la red sea asegurada.

En la cuenca hidrográfica del río Henares, la red representa alrededor de 1150 km de caminos. Dado que todo tipo de intervención que no perturbe el uso público es autorizada, se puede imaginar actuaciones tales como plantaciones lineales para mejorar la conectividad ecológica. Además, la mayoría de éstos se ubica en la parte baja de la cuenca del Henares. Constituyen una oportunidad para actuar y mejorar la biodiversidad en esta zona donde los problemas de conectividad son mayores.

Fuentes:

(1) Ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias

(2) Vía Pecuaria, Wikipedia