Año 2015. Recta final para el nuevo proceso de Planificación hidrológica.

EDUARDO PERERO

La publicación de los nuevos planes hidrológicos de cuenca, que serán sometidos a información pública en el primer trimestre de 2015, abre de nuevo el debate a la sociedad, en las distintas demarcaciones, sobre el estado de nuestros ríos y las medidas que deben adoptarse. Esta vez, se produce en un periodo de procesos electorales (autonómicas y municipales en mayo de 2015 y generales, previsiblemente a finales de 2015) y de grandes restricciones económicas que limitan las posibilidades de inversión, que sin duda, van a obligar a exprimir la innovación y la eficiencia.

En España, tal y como marca la Directiva Marco del Agua (DMA), se realizó un primer periodo de planificación hidrológica que finalizó en 2014, como fue el caso del Tajo, incumpliendo los plazos previstos por la UE en 2009. Esto ha provocado, además de una condena de la UE en 2012, que se haya iniciado el 2º periodo de planificación hidrológica inmediatamente después con el objeto de cumplir, en esta ocasión, los plazos establecidos y recuperar así los ritmos marcados por la Unión Europea.

El 2º Periodo se inició con la elaboración y consulta pública de los documentos iniciales durante 6 meses y la posterior elaboración en 2013 del Esquema Provisional de Temas Importantes (EPTI) que fue sometido a información pública desde el 30 de Diciembre de 2013 hasta el 30 de Junio de 2014.

Paralelamente se redactó a finales de 2013 el Documento Inicial Estratégico de la Evaluación Ambiental Estratégica que fue sometido a consulta pública durante los tres primeros meses de 2014.

La aprobación de los planes hidrológicos de cuenca, se prevé a finales de 2015 junto con el informe preceptivo favorable del Consejo del Agua de la Demarcación y la conformidad del Comité de Autoridades Competentes, que será elevada al Gobierno para su aprobación a través del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Asimismo, dada la importancia que la DMA otorga a la participación ciudadana, el periodo de información pública, generará procesos de reflexión y participación que por distintas áreas geográficas permitirán encontrar sinergias e impulsos a distintos proyectos.

Por tanto, se abre un periodo interesante, en el que se está intentando resolver los problemas del primer plan, con la tutela de la Comisión, buscando soluciones realistas y viables, ya que, entre otras claves, la Planificación Europea es una de las condiciones ex ante del Convenio de Asociación de España con la UE para la financiación europea, por lo que el reto para nuestro país es crucial.

Es destacable que en España, frente a otros países, se están combinando en el propio Plan, los objetivos ambientales relacionados con la adecuada conservación de las masas de agua, con los objetivos socioeconómicos, que buscan cubrir equilibradamente todas las demandas.

España posee unas limitaciones de recurso y una distribución desigual de los mismos, lo que hace complejo esta compatibilización. En algunos puntos, se puede extraer nuevo recurso pero también mejorar la reasignación en función de las necesidades y presiones de los distintos sectores económicos, ya que la demanda no es ilimitada. Para ello el sistema concesional español, entre otros aspectos, debe agilizar la revisión de las concesiones. Sin embargo, la tendencia hacia una menor disponibilidad de recursos por efectos del cambio climático puede comprometer la distribución de usos prevista, por lo que es necesario tener en cuenta estos escenarios con el fin de prever posibles conflictos futuros.

En este sentido, hay que destacar que en el Tajo se estima una reducción del 7% de las aportaciones naturales de agua en la cuenca para el balance escenario de 2033 (“Evaluación del impacto del cambio climático en los recursos hídricos de España”. Javier Álvarez Rodríguez; Luis Miguel Barranco Sanz; CEDEX; 2012; ISBN: 9788477905332).

A continuación, se destacan una serie de aspectos que se consideran claves en este 2º Plazo de Planificación:

  1. Correcta definición del estado real de las masas de agua y los objetivos que se tienen que alcanzar (art. 4 de la DMA). Se identificaron, en el periodo anterior, algunos déficits en el cálculo del estado y establecimiento de objetivos (especialmente en cuencas mediterráneas).
  2. Por tanto, adecuada justificación de las excepciones que pudieran recogerse, como la definición de masas modificadas, el establecimiento de plazos más largos en el cumplimiento de objetivos, la justificación de objetivos menos rigurosos, el deterioro temporal de las masas de aguas, etc. En este sentido, es necesario encontrar un equilibrio entre objetivos ambientales y necesidades socioeconómicas, pero con una suficiente y razonable justificación de cada caso.
  3. Adecuada integración de los objetivos de las zonas protegidas, especialmente de Red Natura 2000. Para ello, deben existir relaciones entre los programas de conservación de estos espacios con los programas de actuaciones de los planes de cuenca.
  4. Caudales ecológicos. Si bien la complejidad técnica de su aplicación aún no está resuelta, es uno de los temas más sensibles para compatibilizar los usos socioeconómicos del agua y la adecuada conservación de las masas de agua.
  5. Análisis Económico. La consecución de los objetivos de la DMA pasa por un adecuado análisis económico, que considere, entre otros aspectos, la aplicación del principio de recuperación del coste de los servicios en los diferentes usos (en estos momentos situado entre el 70 y 80% de media). El Plan abre un debate en el que los distintos usuarios y las administraciones deban buscar fórmulas para lograr un reparto más uniforme y recuperar los costes de los servicios, donde deben reflejarse todos los costes, financieros y no financieros. 
  6. Establecer un Programa de Medidas que sea realista, que permita corregir los efectos indeseados a la vez que se ajuste al contexto de la actual capacidad inversora, muy diferente al primer periodo. Debido al cambio de escenario económico, no todos los elementos planificados en el primer plan tienen cabida en estos momentos.
  7. Cumplimiento de los plazos y condicionantes en la elaboración del Plan. Se deben tener en cuenta la importancia del cumplimiento de los plazos establecidos, no sólo para evitar nuevas condenas, sino por la importancia que posee para optar a la financiación europea y la coordinación con otras políticas relacionadas como por ejemplo la propia Política Agraria Común (PAC).
  8. Procesos de participación. Uno de los principales elementos de la DMA es la realización de una planificación participativa que refuerce los trabajos tecnocráticos con análisis sociales derivados de la visión de todos los agentes, no sólo de los usuarios directos de los recursos hídricos, sino de la sociedad en su conjunto como agente corresponsable.
  9. Se refuerza la Evaluación Ambiental Estratégica, como instrumento válido que permite introducir mejoras en el Plan de cada cuenca.

Si bien la planificación hidrológica constituye sólo un instrumento más que colabora a la gestión del agua y cuyo ámbito de actuación es limitada, tiene en sus competencias aspectos claves y de importancia, que veremos cómo acaban resolviéndose a lo largo del 2015.