Programa de voluntariado en Parques Nacionales (OAPN)

LUIS JIMÉNEZ (ACA)

Desde 2002 la Asociación de Ciencias Ambientales ha promovido la conservación de los ecosistemas acuáticos a través de un programa de voluntariado en Parques Nacionales, financiado por el Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN) y con la colaboración del Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM), los Parques Nacionales de Picos de Europa, Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, Ordesa y Monte Perdido y Sierra de Guadarrama, la Sección de Actividades Subacuáticas de la Universidad Autónoma de Madrid (SAS-UAM), la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, el Ayuntamiento de Cangas de Onís y la Casa de la Cultura de Cangas de Onís. En sus comienzos las actividades se centraron en el PN de Picos de Europa, pero en 2012, nuestro programa de voluntariado amplió sus horizontes, no solo territoriales, incorporando la participación de otros 3 Parques Nacionales, sino permitiendo a los voluntarios, conocer las actividades de seguimiento científico del cambio climático en diferentes ríos de cada Parque Nacional.

La línea de acción de cambio climático y energía de ACA centra su atención en promover la investigación y el debate público sobre las implicaciones del cambio climático, tanto en las políticas de mitigación como adaptación, así como promover un modelo energético sostenible.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change, IPCC), encargado de analizar la información científica, técnica y socioeconómica relativa al cambio climático en el marco de la UNFCC, ha encontrado suficientes evidencias científicas relativas a una relación directa entre emisiones de dióxido de carbono (CO2) -fruto principalmente de la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas natural)- y cambios en los patrones climáticos, esto es, subida de las temperaturas y alteración del régimen de lluvias y de la cobertura de nubes. En definitiva, según las conclusiones del IPCC el debate de la relación entre emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y cambio climático está actualmente superado, trasladándose el mismo a los efectos que éste pudiera causar (desertización, subida del nivel del mar, reaparición de enfermedades ya erradicadas en ciertas partes del mundo, etc.). Parece que estos efectos serán más que relevantes, si no dramáticos, al menos de forma puntual. En cualquier caso, la comunidad internacional ha considerado que algo hay que hacer al respecto, bien por la magnitud de estos efectos, bien ante la incertidumbre que generan.

 

En el ámbito nacional varios organismos desempeñan funciones en la lucha contra el cambio climático:

 

Por otro lado, los esfuerzos de las autoridades por disponer de datos científicos relevantes, que permitan prever, o al menos monitorizar, los efectos del cambio climático, son cada vez mayores, promoviendo estudios e investigaciones relacionadas con el cambio climático, siendo una prioridad para el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la investigación y observación sistemática, los cuales son elementos claves para asegurar los compromisos de la Convención Marco sobre Cambio Climático y del Protocolo de Kioto.

Entre esas actividades cabe destacar el Plan de Seguimiento y Evaluación de la Red de Parques del OAPN. En lo relativo al seguimiento ecológico trabaja a 3 escalas diferentes: seguimiento de la red, grupos de parques asociados y cada parque en concreto, teniendo como fin último: “la evaluación de la representatividad y el estado de conservación de los sistemas naturales tanto marinos como terrestres presentes en la Red de Parques Nacionales, así como profundizar en el conocimiento de sus procesos ecológicos, especialmente los ligados al cambio global”.

 

En el primer nivel, uno de los ámbitos de actuación es el de atmósfera y clima en el que se ha establecido una Red de Seguimiento del Cambio Global en la Red de Parques Nacionales cuyo objetivo principal consiste en “generar conocimiento sobre los efectos del cambio global y fundamentalmente del cambio climático, a través de una infraestructura de toma, almacenaje y procesamiento de datos in situ que permita el desarrollo de un sistema de evaluación y seguimiento de los impactos que se pueden producir en la Red de Parques Nacionales”, formando parte activa del programa, entre otros, el Parque Nacional de los Picos de Europa y el Parque Nacional de Sierra Nevada. Este último cuenta con un observatorio del cambio global que busca establecer un observatorio permanente para evaluar los efectos del cambio global en Sierra Nevada.

Fruto de las necesidades de seguimiento de los procesos ecológicos durante periodos largos nace la Red Española de Investigación Ecológica a Largo Plazo (LTER-España) que es una red participativa de científicos e instituciones comprometidos con la investigación ecológica y socio-económica a largo plazo vinculada a un espacio natural que forma parte de una red europea: LTER Europe, estrechamente vinculada a la Red de Parques Nacionales y de la cual son nodos: LTER Aigüestortes Estany de Sant Mauricy (LOOP) y LTER Ordesa y Monte Perdido, entre otros.

Desde ACA se quiere contribuir de forma decidida al conocimiento racional del cambio climático y a la promoción de políticas, modos de vida y tecnologías económicamente eficientes, ambientalmente sostenibles y socialmente justas. En esa línea de trabajo ACA ha desarrollado su programa de voluntariado en Parques Nacionales, con el fin de apoyar las actividades de seguimiento de cambio climático que se están llevando a cabo por diferentes administraciones y centros de investigación.

Los Parques Nacionales de montaña son inmejorables laboratorios para el seguimiento del cambio climático, ya que en relativamente poca superficie, tenemos importantes gradientes de temperatura a causa de las diferencias altitudinales. Al ser entornos donde los procesos de contaminación son menores, los efectos del cambio climático se pueden observar con mayor facilidad, tomando muestras a diferentes altitudes y realizando un seguimiento a medio y largo plazo. Algunos Parques Nacionales, como Sierra Nevada o Aigüestortes y Estany de Sant Maurici comenzaron este seguimiento en 2008 y 2006, respectivamente. Sin embargo,  no se habían realizado muestreos para tal fin en los Parques Nacionales de Picos de Europa, Ordesa y Monte Perdido y Sierra de Guadarrama, hasta tal punto que en la cabecera del Río Eresma (PN de Sierra de Guadarrama) no hay información previa sobre la diversidad de macroinvertebrados bentónicos.

Durante estos 2 últimos años, los participantes en nuestro programa de voluntariado han colaborado con los profesionales de ACA, participando en la toma de muestras de macroinvertebrados bentónicos en los 4 Parques Nacionales indicados. Expertos limnólogos que desarrollan su labor en varios centros de investigación han colaborado en el proyecto dando asesoramiento científico y analizando las muestras que se tomaron durante los campos de voluntariado. Los investigadores  que participan en el proyecto son Dra. María Valladolid (Museo Nacional de Ciencias Naturales), Dra. María Ángeles Puig (Centro de Estudios Avanzados de Blanes, CSIC), Dr. Antonio Torralba (Universidad de Oviedo), Marisol Redondo (Bióloga del Centro Montes y Aserradero de Valsaín). Gestores y  técnicos de cada Parque Nacional han colaborado activamente en el proyecto aportando su conocimiento y experiencia en  el entorno en el que desarrollan sus labores de conservación y uso público. Por otro lado, Antonio Guillén ha colaborado en el proyecto tomando imágenes de algunos microorganismos que se encontraron en el agua de estos ríos de montaña, siendo divulgadas en la iniciativa Proyecto Agua.

Los participantes en los campos de voluntariado recibieron formación científica, conocieron el entorno natural de cada Parque Nacional y colaboraron en las actividades de sensibilización que ACA desarrolla paralelamente en cada campaña de muestreo. Conscientes de las dificultades que ciertos colectivos tienen para disfrutar de estas actividades, incorporamos en los talleres de sensibilización medidas de accesibilidad con el fin de facilitar la participación de familias con personas sordas contando con intérpretes de lengua de signos.

   

Entre las temáticas tratadas, queremos resaltar la importancia de la dispersión de especies invasoras. Durante las actividades de sensibilización se muestra a los participantes como especies invasoras de hongos y enfermedades están afectando a los anfibios, mostrando a los participantes y visitantes como pueden contribuir ellos mismos a la conservación de estas especies, siendo conscientes de la problemática, evitando ser transmisor de esos hongos y desinfectando sus botas, entre otras acciones.

Estas campañas de muestreo comienzan a arrojar sus resultados. Los primeros artículos científicos elaborados a partir de estos datos están siendo evaluados por los expertos de las revistas a las que se han enviado y se espera sean publicados a lo largo del año. Con los datos que se van recopilando contribuiremos al seguimiento del cambio climático a la vez que aportaremos información sobre la biodiversidad de estos ecosistemas clave, pues son la fuente de alimentación de muchas especies amenazadas como anfibios, algunos de ellos endémicos, como la rana pirenaica o el tritón pirenaico en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Aprovechamos para agradecer a todos los voluntari@s su labor, sin la este proyecto no habría podido realizarse,  e invitar a cualquiera que pueda estar interesado en participar en las actividades del proyecto, ya sea en los muestreos o en las actividades de sensibilización que ofrecemos durante las campañas a familias, especialmente.